La Biblioteca
El bibliotecario, una persona anodina, minúscula, de gafas oscuras como el mal, le preguntó que buscaba. Hladik le replicó "busco algo". El pequeño homúnculo contestó: "Ese algo que buscas está aquí, en una de las palabras de una de las páginas de uno de los cuatrocientos mil millones de libros del Clementinum. Mis padres y los padres de mis padres y muchas generaciones antes que ellos han buscado esa palabra y yo... me quedé ciego en el intento". Al quitarse las gafas Hladik observó unos ojos vacíos, muertos, que lo miraban fijamente, desde la nada. Y en ellos encontró por fin lo que buscaba "olvido".

